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Todo empezó cuando trascendió que Roberto Salazar Bello estaba negociando con entidades financieras la ampliación de las garantíÑ‚Âas de un paquete del 9,05% que ostenta en el grupo a través de Contratos por Diferencias (CFD) y la acción cayó a plomo. DíÑ‚Âas después, el regulador decidió suspender la cotización de Cleop después de dos jornadas de fuertes descensos en el valor de la acción para clarificar la situación.
Al término de la junta de accionistas celebrada hace unos díÑ‚Âas, el consejero y accionista de referencia de Cleop, Salazar Bello, informó a la CNMV de que el desplome bursátil pudo deberse a la venta de tíÑ‚Âtulos por parte de entidades financieras con las que tiene suscritos créditos avalados por las propias acciones de la compañíÑ‚Âa. Salazar dimitió de su cargo, pero el mal estaba hecho.
Ayer se supo, es decir, apenas dos semanas después del fiasco que Roberto Alfonso Salazar Bello, que posee un 20,50% de CompañíÑ‚Âa Levantina de Edificaciones y Obras Públicas Cleop entre acciones directas e instrumentos financieros, ha presentado la solicitud de concurso de acreedores de su compañíÑ‚Âa Asisstant Works. Salazar explica que la solicitud del concurso es la “única víÑ‚Âa de proteger los derechos de los trabajadores, acreedores y socios” y que su objetivo es ordenar su patrimonio y posibilitar el cumplimiento de todas sus obligaciones. Salazar recuerda que se encuentra negociando una solución a la situación actual con entidades bancarias.
Y ahora otra de historias para no dormir. El presidente de Cleop manifestó ayer que esto es bueno para la acción, “porque cuando entras en concurso de acreedores se paralizan las ejecuciones de garantíÑ‚Âas. Es decir, habrá menos papel en el corro de Cleop hasta que se resuelva el asunto”.
Lo que subyace ahora es si tras el desastre bursátil vendrá el otro, el del concurso de acreedores de Cleop en síт misma.
CLEOP EN BOLSA

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