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Unos y otros recurren a su particular bola de cristal para tratar de adivinar cómo serán los mercados financieros en el futuro. Reparo en unas manifestaciones realizadas hace unos díÑ‚Âas por el responsable económico de la Unión Europea (UE) y, también, en un informe de Morgan Stanley (escrito antes de la ya olvidada Cumbre del G20) donde aconsejaban no despreciar al mercado e iniciar un suave movimiento táctico comprador. El responsable de la UE hizo bosquejo de los cambios que se van a producir en un futuro inmediato: menos apalancamiento, con menor peso del sector financiero en el crecimiento, más atención sobre la deuda pública y tipos de interés (spread de riesgo) más altos. También más regulación sobre los mercados de derivados y vehíÑ‚Âculos de riesgo. O sea, unas Bolsas más acotadas y con menor potencial de rentabilidad. Unas Bolsas, de cumplirse el pronóstico, cosa que queda por ver, más aburridas, aunque todos los gurus coinciden en que, al menos a corto y medio plazo, el ajuste del tamaño del sector financiero parece inevitable. El propio Trichet dijo hace unas semanas en Madrid que llegan las fusiones al sector. Pero la pregunta es ¿el G20 ya ha tomado medidas o sólo lo dejó escrito en el papel? Los movimientos de las Bolsas en el primer semestre dejan vacías de contenido, al menos por ahora, estas premisas.
Pero sigo con el hilo. Casi en el mismo acto, los analistas de Morgan Stanley, que como sabemos es una de las entidades afectadas por los planes de rescate bancario promovidos por Estados Unidos, consideraban en un informe emitido antes de la Madre de Todas las Cumbres, la última del G20 (¿qué rancio suena esto, no?), que las últimas medidas adoptadas, a uno y otro lado del Atlántico, representan señales claras de una “respuesta al problema mucho mejor y más decidida”. En sus previsiones, incluían la de que las autoridades se vuelvan todavíÑ‚Âa “más activas” a la hora de intentar paliar la crisis. Esta opción aliviaríÑ‚Âa los “fundamentales adversos” que dominan la situación económica actual. Frente al 50% estratégico aconsejado para la renta variable, sobreponderaba esta opción hasta el 55% del total de activos, a costa de restar cinco puntos al porcentaje destinado a los bonos (que pasa al 40%). Para el efectivo, mantiene sin cambio un 10%. O sea, han acertado.
Entre los argumentos citados para esta moderada mejora de perspectivas, Morgan Stanley destacaba dos aspectos básicos: las “valoraciones extremas” y las intervenciones sin precedentes en los mercados por parte de las autoridades. En el ámbito de las valoraciones, consideraban que las existentes a la hora de emitir el informe descontaban ya una “recesión muy severa en los beneficios”. Explicaban que el PER medio en Europa apenas llega a las ocho veces, frente a las 20-22 veces que el mercado estaba dispuesto a aceptar en las dos fases anteriores de recesión en los resultados. Otro acierto más.
Un apoyo adicional en el apartado de valoraciones es la rentabilidad por dividendo. El diferencial este esta rentabilidad por dividendo (5,9%), frente a la rentabilidad de los bonos públicos europeos (4,2%) se sitúa en zona de máximos históricos. Incluso asumiendo un 70% de recorte de dividendo entre las entidades financieras, seguiríÑ‚Âan superando ampliamente al yield de los bonos, añadían. Más aciertos
¿Y qué dicen otros estrategas? La salud de la economíÑ‚Âa estadounidense es una de las incógnitas que ayudará a decidir el rumbo que tomarán los mercados en los próximos meses. En este encuadre, la clave para la Bolsa es ver si la economíÑ‚Âa es capaz de soportar los beneficios empresariales. Hasta la fecha, la fortaleza de las exportaciones por la debilidad del dólar ha permitido que las empresas del S&P 500 obtengan un tercio de sus beneficios del exterior. El rebote del billete verde y la desaceleración a nivel global se presentarían como las nuevas amenazas si el consumo de EE UU no se recupera.
Pero ¿por qué el ¡ja, ja, ja! al primer enunciado: menos apalancamiento, menor peso de las financieras… Veamos:
*El Gran Rebote iniciado el 9 de marzo no tiene precedentes en la historia. De nuevo, una reacción muy exagerada. Es más, este fenómeno es el que soporta la teoría de los “brotes verdes”
*Los bancos han sido los mentores y protagonistas de este Rebote Histórico
*La Fed ha vuelto a permitir contabilidad creativa. O sea, que los resultados que dicen ser no son los que dicen ser
*Los futuros y derivados siguen copando toda la actividad de los mercados
*Las empresas que estaban muy endeudadas siguen muy endeudas, porque lejos de adelgazar lo que han hecho ha sido refinanciar sus deudas
*Los Estados emiten títulos a diestro y siniestro
*Los hedge fund hacen y deshacen a su antojo
*Warrants y demás instrumentos de casino bursátil siguen como estaban
*Nada ha cambiado en el encuadre de las Bolsas. Siguen como estaban
*El capitalismo que algunos habían enterrado sigue más vivo que nunca
*La UE descarta crear un regulador para el mercado de derivados (A pesar de los recelos de los inversores estadounidenses a que la Unión Europea adoptase una postura sobrereguladora del sistema financiero, Bruselas se muestra menos restrictiva que el Gobierno de Barack Obama en cuanto al control sobre el mercado de derivados. La estandarización de los contratos y la creación de una base de datos que permita conocer el número y volumen de los intercambios comerciales son las principales propuestas del comisario del Mercado Interno, Charlie McCreevy, para mejorar la transparencia en el sector y evitar operaciones de alto riesgo que afecten a todo el sistema)
http://www.lacartadelabolsa.com/index.php/leer/articulo/la_ue_descarta_crear_un_regulador_para_el_mercado_de_derivados/
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