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En lo que respecto a consolidaciones mayores tres puntos porcentuales del PIB, la muestra constata otros cinco casos más: Finlandia en 1993 y 1994 (3,7 puntos y 3,5 puntos respectivamente), Italia en 1992 (3,5 puntos), Suecia en 1995 (3,5 puntos) y País Bajos en 1983 (3,2 puntos).
Para este análisis, BBVA ha tomado como muestra comparable un grupo 17 países de la OCDE para el periodo comprendido entre 1978 y 2009 y han observado un total de 173 episodios (país y año) en los que las autoridades tomaron medidas con el objetivo explícito de reducir el déficit fiscal. IMPACTO DE LA SITUACIÓN ECONÓMICA EN LA CONSOLIDACIÓN.
Asimismo, el informe también apunta que, a pesar de existir una política explicita de ajuste fiscal, es probable que la positiva situación cíclica exhibida en una gran proporción de los casos haya colaborado en la consecución del objetivo establecido a priori por las autoridades.
“Al tomar en cuenta los niveles de crecimiento verificados en ese periodo se puede notar que muchos países crecieron por encima de su nivel promedio de los años anteriores y sólo tres de los ocho países experimentaron una recesión”, explica el servicio de estudios de BBVA.
En este sentido, destaca que esta lección es importante de cara a la actual situación de muchas economías europeas, que no se verán beneficiadas por un ciclo al alza ni un entorno internacional positivo. BBVA Research recuerda que una buena parte de los países de la periferia europea se encuentran inmersos en programas de consolidación fiscal ambiciosos para 2012.
En particular, para cumplir con los objetivos establecidos con la Comisión Europea, España debería realizar una reducción del déficit fiscal en 2012 de alrededor de 3,8 puntos porcentuales del PIB, Italia de 1,6 puntos, Portugal de 3,5 puntos, Grecia de 1,2 puntos e Irlanda de 0,9 puntos.
En otro informe publicado esta semana por el servicio de estudios de la entidad, dedicado a la economía española, BBVA Research apuntaba que este año el déficit cerrará en el 5,3%, casi un punto por encima del objetivo del 4,4%, pero en 2013 cumplirá la estimación oficial y bajará hasta el 3% del PIB.
En este sentido, señalaba que el tamaño del ajuste que se planea en España es “prácticamente inédito” en países desarrollados y recalcaba que en la mayoría de los casos similares, el incrementos en los impuestos fue “casi inevitable”. REDUCCIÓN DEL GASTO.
Por otro lado, el estudio recoge en estos ocho casos de consolidaciones superiores a tres puntos porcentuales, el 65% del ajuste se obtuvo mediante la reducción de gasto. En particular, el gasto público no contribuyó a la reducción del déficit en más de 2,5 puntos porcentuales del PIB, excepto en casos donde se partía de una presión tributaria ya elevada, como los países nórdicos.
BBVA Research añade en su informe que no necesariamente todas las experiencias de reducción del déficit son comparables con los programas que se implementarán en Europa en 2012, pues una consolidación fiscal puede llevarse a cabo por motivos diferentes al objetivo explícito de reducir el déficit, como una mejora de la posición cíclica de la economía, o por un fuerte incremento del precio de los activos (por ejemplo, una burbuja inmobiliaria).
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