Jueves, 24 de Mayo de 2012

De Abajo hacia Arriba: solución a la crisis actual

Maximiano Martín Presidente de Maxglo© Opinión -  Lunes, 13 de Febrero Hace tiempo que le venimos diciendo que tenemos ideas para acabar con esta crisis y que algún día hablaríamos de ellas, de hecho, le hemos expuesto algunas.

Hoy tenemos otra en sentido contrario -en cuanto al flujo del dinero- que suena a utopía, pero se puede hacer, no querrán, pero se puede, ¡vamos si se puede!.

 

Los Bancos Centrales o Gobiernos están inyectando millones en los actuales mercados - a través de QE, compras de Deuda Pública, etc.- para salvar la situación bancaria actual y que no se produzca un “corralito bancario” como el sucedido en Argentina hace unos años: es una forma de financiarles.
Se supone que el dinero invertido en ellos es para que éstos aumenten la financiación de los mismos hacia los clientes finales y así generar más consumo y por lo tanto, disminuir el Paro y que mejore la Economía.

 

Pero la verdad es que la mayoría de ese dinero se está usando para tapar “agujeros negros” o para aumentar las provisiones: el dinero no llega al cliente final, no se ha abaratado la financiación, todo lo contrario, se pide más ahora que antes. En casos más vergonzosos ese dinero se utiliza para pagar altas nóminas a ejecutivos de dichos bancos.

 

En resumen, el dinero que invierten los Estados fluye de “arriba -bancos- hacia abajo -clientes finales-”.

 

Pensamos que hay una manera mejor: hacer que el dinero fluya de “abajo -clientes finales- hacia arriba -bancos-”, parece utópico pero es real, lo que pasa es que nunca se “ha pensado” o no interesa “pensarlo”; alguien gana con la situación actual.

 

¿Cómo?

 

Imagínese que el Estado, con todo el dinero que se inyecta a los mercados o bancos,  paga la hipoteca a aquellos clientes que no puedan hacer frente a ellas y que están a punto de entrar en embargo, en bancarrota familiar -no se ponga nervioso, déjenos acabar de exponer la situación-: este método resuelve el problema del cliente y del banco.

 

Con ese dinero “liberado” el cliente puede gastarlo en “vivir” -400€ a 900€ de media- , lo que aumentará el consumo en la calle, con lo que los negocios volverán a “relucir”, aumentando la contratación laboral: en resumen, hay más dinero en movimiento para consumo, en la calle y no en los bancos.

 

Y los bancos, al recibir ese dinero, habrán dado salida a un activo que les ahogaba, tendrán más liquidez: aumentará sus provisiones y volverán a dar financiación -su negocio- pero eso sí, aplicándose una nueva ley que controle la misma y no el “libertinaje” que se había utilizado hasta ahora.

 

El Estado dictaría nuevas leyes de financiación y de “aprovisionamiento bancario”: aprender de la situación actual para que no vuelva a repetirse.



¿Estamos soñando?

 

Sí, ya sé que nos va a comentar -tratar de locos tal vez- que a esta medida se apuntarán muchos “listos”. Ahora mismo, en una situación actual, se conoce con exactitud quién lo está pasando mal y quien no, pero aparte de eso, hay muchas soluciones a aplicar, lo dejamos para los legisladores y demás expertos pero entre ellas podría estar:

 

• Los clientes que se acojan a esta medida, pierden la propiedad de las casas, podrán habitarlas pero no venderlas ni transmitirlas en herencia. Se le aplicaría una pequeñísima cuota de pago de por vida para pagar su deuda.


• La negociación Estado-Banco para pagar dichas hipotecas se reduciría al dinero prestado por el Banco al cliente sin la suma de los intereses o con sólo un pequeño interés para cubrir gastos. Lo que se trata es de que el Banco tenga liquidez, no de que gane dinero en esta situación actual económica.


• El cliente podrá recuperar la vivienda si quiere. Si su economía mejora puede volver a pagar su hipoteca, renegociada sin intereses anteriores. Este pago sería para el Estado no para el banco, con lo que recupera el dinero invertido.


• Cualquier otra que se le ocurra dentro de las normas de ética y moral de una sociedad que se supone inteligente.


Lo principal, es que el dinero fluya en sentido contrario al actual: “de abajo a arriba” y no como hasta ahora, ahogándonos a todos. 


Propuesto al 15M
Maximiano Martín
Presidente de Maxglo© Opinión
www.maxglo.com


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