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“El pesimismo es un gran negocio en Bolsa y otros mercados. Grandes estrategas mantienen su apuesta”

Mar Revuelta -  Jueves, 26 de Enero "Los mercados nunca evolucionan de acuerdo con la lógica de los modelos econométricos o de las variables que suscitan las cuentas de resultados de las empresas. Los mercados siempre reaccionan de forma exagerada ante los acontecimientos más sensibles, como un péndulo. Ahí reside su magia, su dificultad. Gracias a los movimientos inesperados, con frecuencia ilógicos e irracionales para la mayoría de los participantes, los mercados conservan toda su esencia. De no ser así, los mercados no existirían, porque todo el mundo seríamos capaces de adivinar los mismos movimientos con los mismos sucesos y al mismo tiempo. Todo, no obstante, tiene un límite", me dice el estratega de una de las grandes gestoras de fondos nacionales.

“Desde hace cuatro años, los gestores de fondos que han apostado por el pesimismo han amasado importantes fortunas, lo que ha hecho que los más puros se rasguen las vestiduras: no comprenden ni aplauden que unos se hagan rico a expensas de la pobreza y de las miserias de otros. Esto también sucede a la inversa, en épocas de exuberancia irracional. Pero, entonces, nadie se tira de los pelos, porque suele ser mayoría la que gana en esa parte del ciclo”, añade.


“¿Dónde nos encontramos en estos momentos? Grandes gestores de fondos mantienen su apuesta por el pesimismo, tanto en Estados Unidos como en Europa. Grandes gestores que en años pasados ya han sacado buen provecho de esta apuesta”, me dice.

Y a continuación un enlace muy interesante:


Tom Lauricella escribe en The Wall Street Journal Americas El pesimismo del fondo de cobertura Bridgewater Associates sobre las perspectivas de la economía global les ha generado jugosas ganancias a sus inversionistas en los últimos años. Ahora que comienza un nuevo año, la firma no tiene planes de cambiar de parecer.

 

Robert Prince, codirector jefe de inversiones de Bridgewater y su equipo de gestores del mayor fondo de cobertura del mundo, se preparan para por lo menos una década de bajo crecimiento y alto desempleo en las principales economías desarrolladas. Prince califica a esas economías, Europa y Estados Unidos en particular, como “zombis” y asegura que van a seguir en ese estado hasta que reduzcan sus enormes deudas.

 


Robert Prince, del fondo de cobertura Bridgewater, en Connecticut, califica las economías de Europa y EE.UU. como “zombis”.

 

“Lo que tenemos es un cuadro de un sistema económico quebrado que opera con respirador artificial”, dice Prince. “Estamos observando un proceso de desapalancamiento que va a durar entre 15 y 20 años y apenas llevamos cuatro”, comentó.

 

En Europa, por ejemplo, “falta mucho para superar la crisis de la deuda”, señala. Este problema económico y financiero significa que las tasas de interés permanecerán en cero durante muchos años, tanto en Europa como en EE.UU.

 

En medio de este panorama poco auspicioso, Prince cree que la renta variable seguirá sujeta a las turbulencias provenientes de Europa. Pero para los inversionistas que estén pensando en los próximos 10 años, las acciones pueden ser un buen negocio. Los bonos del Tesoro estadounidense también son una opción atractiva, a pesar de las bajas tasas de interés, y el oro probablemente reanudará su trayectoria alcista a medida que los bancos centrales impriman dinero para apuntalar sus economías, opina Prince.

 

La visión de Bridgewater es seguida de cerca por otros inversionistas gracias a su estatus como uno de los fondos de cobertura más exitosos. El principal fondo de Bridgewater, Pure Alpha Strategy, es considerado uno de los mejores del mundo. Acumulaba un alza de 25% entre enero y noviembre de 2011, según fuentes cercanas. El fondo macro promedio registraba en el mismo período un retroceso de 3,7%, según Hedge Fund Research.

 

En la actualidad, Bridgewater apuesta a un alza en la cotización del oro, un fortalecimiento de las monedas de los mercados emergentes y un descenso en los rendimientos de la deuda soberana de mayor calificación, señala Prince.

 

En 2011, Bridgewater se benefició del alza del oro, pero redujo sus posiciones durante el tercer trimestre. También aprovechó el alza en los precios de los bonos del Tesoro de EE.UU. y de las principales economías europeas. En el plano cambiario, el fondo eludió las cuantiosas pérdidas en las que incurrieron sus competidores que apostaron por una caída del euro contra el dólar. En su lugar, predijo correctamente que la divisa europea se devaluaría frente al yen.

 

Bridgewater, fundado en 1976 por Ray Dalio, administra unos US$125.000 millones y emplea a unas 1.400 personas. Prince, de 53 años, se integró en 1986. Sus clientes son fondos de pensiones, gobiernos y bancos centrales. Pure Alpha ha registrado ganancias en todos los años desde 2000 y sólo ha tenido tres años negativos desde 1991. Desde sus oficinas a la orilla del río Saugatuck, en Westport, Connecticut, Bridgewater hace las mismas cosas que otros fondos macro, pero tiende a ser más diversificado que sus rivales, con múltiples apuestas en monedas, bonos soberanos, acciones y materias primas.

 

Prince pinta un sombrío panorama para las economías de Europa y EE.UU. El problema de EE.UU., asegura, es que está en el lado equivocado de un ciclo de deuda de largo plazo. “Pasamos por un período de apalancamiento de 60 años, de comienzos de los 50 a 2008”, señala. El nivel actual de apalancamiento, es decir el ingreso familiar como porcentaje del patrimonio neto, sigue siendo más alto que en 2008. “El entorno más probable es un crecimiento moderado con altibajos y ahora atravesamos por uno de esos altos”, indica.

 

Frente a esta situación, la Reserva Federal no va a tener más remedio que continuar su política de relajamiento cuantitativo, comprando bonos del Tesoro estadounidense, pero Prince anticipa que las operaciones serán esporádicas.

 

Europa, mientras tanto, se dirige a una recesión que podría ser muy profunda mientras sus autoridades son presa de una crisis bancaria y de deuda. “Hay bancos insolventes que respaldan a países insolventes que, a su vez, respaldan a bancos insolventes”, señala.

 

En otro plano, Bridgewater es optimista respecto al oro, cuya cotización reanudaría su marcha alcista cuando la Fed y otros bancos centrales impriman dinero, dice Prince. Tal empeño, asegura, devaluará las monedas de los respectivos países en relación al oro.




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