La Carta de la Bolsa La Carta de la Bolsa

Europa no importa tanto. Preocúpese de la India

Carlos Montero -  Martes, 08 de Mayo

La desaceleración económica en la India es uno de los temas más importantes en la actualidad, pero está pasando bastante inadvertido para los inversores y en general también para los analistas.

Algunos ni siquiera ven esta desaceleración, ya que bajo los estándares del mundo desarrollado, el crecimiento de la India - las estimaciones del Fondo Monetario Internacional son del 6,9 por ciento para 2012 - es todavía fuerte. Sin embargo, sí hay una desaceleración: la economía se ha desacelerado a partir de unas estimaciones del 8 por ciento, y el impulso negativo puede traer nuevas rebajas de previsiones. El gobierno informó un crecimiento interanual de "sólo" un 6,1 por ciento en el último trimestre de 2011.

Como señala Tyler Cowen en un artículo en The new York Times, Lo preocupante es que gran parte de la disminución de la tasa de crecimiento se distribuye de forma desigual, con la mayor carga cayendo sobre los más pobres. Si la desaceleración continúa o empeora, muchos millones de indios, no podrán salir de la extrema pobreza. Los problemas de la zona euro son una miseria en comparación.

China demanda más atención, pero Scott B. Sumner, el economista del Bentley College, ha señalado que es la India la que probablemente termine como la mayor economía del mundo en el próximo siglo. La población de China alcanzará su punto máximo relativamente pronto, mientras que la India continuará creciendo, por lo que en virtud de unas proyecciones modestamente optimistas, en un futuro la economía de la India alcanzará el número uno en términos totales.

La India también es una fuerza potencial para dinamizar las economías de Bangladesh, Nepal y, tal vez algún día, Pakistán y Myanmar. Las pérdidas provocadas por una India más pobre van más allá de las fronteras del país. Además, cuanta más rica sea la India más fuerte será la democracia en la región.

¿Por qué se está desacelerando el crecimiento económico de la India? Las causas son variadas. Estas incluyen una actitud menos óptima hacia los negocios y la inversión extranjera. El gobierno también ha estado evaluando los impuestos con carácter retroactivo a las empresas extranjeras. Otro problema es la infraestructura energética del país, que no se ha orientado a satisfacer la demanda industrial. La minería del carbón está dominada por una ineficiente empresa estatal y hay varios controles de precios sobre el carbón y el gas natural. Por encima de todo, el país no parece dirigirse hacia una mayor liberalización y reformas orientadas al mercado.

Estos problemas pueden ser resueltos. Más preocupante son las causas que no tienen una fácil solución.

La agricultura emplea a cerca de la mitad de la fuerza laboral de la India. Sin embargo, la revolución agrícola que floreció en la década de los setenta se ha ralentizado. La rentabilidad de los cultivos siguen siendo pertinazmente baja, las infraestructuras, el transporte y el agua escasean, y el sistema legal es hostil para la inversión extranjera en la agricultura básica y la agroindustria moderna. Hay que tener en cuenta que los booms de crecimiento en Japón, Corea del Sur y Taiwán fueron precedidos por un aumento significativo de la productividad agrícola.

Otra preocupación es que el crecimiento basado en los servicios en la India ha recorrido ya mucho terreno. Los centros de llamadas, por ejemplo, han logrado el éxito construyendo su propia infraestructura y a menudo funcionan como mini-ciudades autónomas. Es impresionante que estos logros hayan sido posibles, pero estas islas económicas sugieren que el éxito se logra separándose de la economía general de la India, no mediante la integración en ella.

La India también tiene uno de los sistemas jurídicos más difíciles de manejar en el mundo, y parece particularmente difícil de reformar.

En el lado positivo de la balanza, el país mantiene una población con gran talento, energía y espíritu empresarial. Cuenta con redes mundiales de comercio y migración, y logros mundiales en el entretenimiento y el diseño, entre muchos otros puntos fuertes. Sin embargo, el ritmo de los avances ya no parece garantizado.

La India podría no estar sola en esta desaceleración. Hay una preocupación más general de que los emergentes conocidos como BRIC - Brasil, Rusia, India y China - hayan perdido mucha pujanza. El año pasado Brasil creció a una tasa de sólo el 2,7 por ciento, por debajo del 7,5 por ciento anterior, y el PIB chino y ruso también se están desacelerando, en un grado y duración desconocido.

En el corto plazo, los medios financieros y los analistas se están centrando en las últimas elecciones y las peleas políticas. Pero el mundo está moldeado por fuerzas estructurales más profundas, tales como los recursos, las tecnologías, los datos demográficos y las tasas de crecimiento económico.

Si los inversores ignoran las preocupantes tendencias en la India correrán un elevado riesgo.

Tyler Cowen en un artículo en The new York Times




[Volver]