La Carta de la Bolsa La Carta de la Bolsa

“La Bolsa hace tiempo que dejó de ser Bolsa y termómetro de la economía. Tampoco financia empresas”

Mar Revuelta - Lunes, 30 de Marzo

 "Cuando hace cuarenta años y muchos más, el profesor de Economía nos preguntaba ¿Qué es la Bolsa? Todos respondíamos al unísono, convencidos: es el Termómetro de la Economía y el vehículo por el que se financian las empresas cotizadas a través de ampliaciones de capital o emisiones de empréstitos (bonos, convertibles, obligaciones...). Esta definición, que durante muchos años fue creencia, fe a ciegas, perduró y se incrustó en el acervo popular hasta bien entrados los pasados años 80. Con el crash de octubre de 1987, muchos creyentes comenzaron a palparse la ropa, a tentarse los bolsillos flacos y, en una corriente que se ha hecho más fuerte hasta nuestros días, renegaron de esta creencia y colgaron los hábitos para iniciar otra aventura: la adoración del becerro de oro y jugarse los cuartos en el Gran Casino de la Bolsa. Las vieron venir. Llegaron explosiones violentas en los Emergentes, en las Divisas, en los Valores Tecnológicos y la Gran Mentira de la Contabilidad Creativa, con el archifamoso caso Enron. Llegaron a continuación las Máquinas a suplantar a los humanos. Aterrizaron los logaritmos. Comenzaron los bancos a vender humo, papel, hipotecas sub prime y todo lo que se les puso ahí, con el único afán de conseguir primas y bonus para los Ejecutivos. Llegaron otras explosiones, como la inmobiliaria. Llegó la Madre de Todas las Crisis y cogieron los mandos los bancos centrales, que ahora no saben cómo ni cuándo ni dónde aterrizar..."

"La Bolsa ya no es el termómetro de la Economía. La Bolsa no es la Vida ni la Vida es la Bolsa, aunque la Bolsa es la forma de vivir de muchos actores. La Bolsa apenas representa algo. Pero la Vida sigue, la Bolsa sigue y la Economía es parte esencial de nuestra existencia. Las políticas ultralaxas de los bancos centrales, la irrucpción de los fondos de capital y de los fondos de riesgo en el mercado, la desintermediación financiera galopante, en suma, ha cambiado el panorama. La Bolsa de hoy no es la Bolsa de ayer ni, a buen seguro, la de mañana", me dice el analista jefe de un banco de inversión anglosajón que me envía la siguiente nota:

Las sociedades mercantiles españolas captaron en febrero 3.613,5 millones de euros a través de ampliaciones de capital, un 21,6 por ciento menos que un año antes, según dijo la agencia de rating Axesor, que apunta al aumento del crédito como uno de los motivos del descenso.

El importe total captado en ampliaciones en los dos primeros meses es de 8.907 millones de euros, un 6,17 por ciento menos que en el mismo periodo del año pasado. Se trata del volumen más bajo para ese periodo de tiempo en toda la crisis, según Axesor.

Según dijo en una nota de prensa Javier Ramos, responsable del Gabinete de Estudios Económicos de Axesor, "el mayor acceso al crédito para la mayoría de las empresas" sería un factor determinante que está provocando un descenso en los volúmenes captados y que haría menos necesario recurrir a las ampliaciones.

"Las mayores ampliaciones han coincidido con los años de mayor auge de la crisis y ahora se está regresando a los niveles que eran habituales previamente", dijo Ramos.

Según Axesor, el crédito bancario representa en España aproximadamente un 80 por ciento de la financiación corporativa.

Por sectores, los descensos registrados en febrero en los sectores de actividades financieras (-42%) e inmobiliarias (-31,2%), principales responsables de la caída experimentada en la comparativa interanual.




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