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Una sesión llena de referencias: Grecia, empleo EEUU y una posible QE3

Redacción -  Viernes, 03 de Junio La renta variable europea cierra con subidas moderadas en una sesión de alta volatilidad marcada por los datos de empleo en los Estados Unidos y el fin de la misión de la Troika en Grecia. Con todo, el Ibex 35 finaliza con subidas del 0,24% a 10285,7 y el Euro Stoxx 50 se anota un avance del 0,16% a 2787,00. El sector bancario lidera la recuperación con un repunte del 1,90%. Ya de lejos le siguen Químicas 0,57% y Seguros 0,39%. Pesando positivamente lo que será un nuevo tramo de ayudas a Grecia ligado a un nuevo programa de ajuste. De hecho, la misión de la Unión Europea y del FMI acaba de decir que el programa de Grecia ha alcanzado un progreso significativo, aunque se deben dar pasos adelante en las reformas fiscales y estructurales. Espera que la economía griega se estabilice a finales de este año. También destacan que el país heleno se ha comprometido a acometer un plan fiscal "ambicioso" a medio plazo. La UE y el FMI dicen también que el próximo tramo de ayudas estará disponible a principios de julio. Por lo tanto, en el peor de los casos se retrasa un default y da respiro al sector financiero europeo. En el lado negativo tenemos unos datos de empleo en los Estados Unidos muy decepcionantes. El empleo no agrícola repuntó en 54.000 personas en mayo con el empleo privado mostrando su menos subida en casi un año. Consenso 150.000. El empleo de los dos últimos meses se revisó a la baja por un total de 39.00 mostrando 232.000 en abril y 194.000 en marzo. La tasa de desempleo, una encuesta en un informe separado, subió inesperadamente a 9,1% desde 9,0% de abril. Consenso 8,9%. El empleo privado ascendió solo 83.000 empleos en mayo, la menor subida desde junio de 2010 y se compara con los 251.000 de abril y 2190.000 de marzo. Las ganancias medias por hora subieron un 0,3% frente al 0,2% esperado. Las horas medias trabajadas a la semana fueron de 34,4 vs 34,3 esperado. Como apuntábamos en el análisis en tiempo real, el dato era negativo, pero la especulación sobre una posible implementación de la QE3 podría suavizar el impacto en el mercado bursátil. De hecho, a una primera reacción bajista de los mercados le siguió una recuperación que en Europa se torno en giro a positivo. El dato de ISM de servicios superó ligeramente las expectativas, pero el impacto se amplificó por el extremo pesimismo que habían dejado los datos de empleo. El ISM del sector servicios repuntó en mayo a 54,6 desde 52,8 de abril y los 54,0 esperado por el consenso de analistas. El componente de empleo sube a 54,0 desde 51,9. Los nuevos pedidos saltan a 56,8 desde 52,7. Precios manufactureros caen ligeramente a 69,6 desde 70,1. El euro se vio favorecido por las continuas informaciones provenientes de Grecia y la posibilidad de una QE3. Es difícil cuantificar el peso de cada noticia, aunque probablemente haya pesado más los progresos en Grecia, pero el flujo de dinero es constante y los traders ya miran hacia los 1,4650 y 1,47 como siguiente objetivo. Las materias primas, que se desplomaron tras los datos de empleo, recuperaron posiciones al calor del descenso del dólar y la recuperación de las acciones europeas. Así, el crudo ligero desciende un 1,0% a 99,68 dólares (llegó a perder más de un 2%) y el cobre asciende un 0,70% a 4,124 dólares. En los últimos días se han incrementado notablemente los artículos que señalan la posibilidad de un nuevo programa de compra de bonos por parte de la Fed y seguramente se multipliquen tras el mal dato de empleo de hoy. Sin embargo, desde el Wall Street Journal se apunta que la Fed no tiene prisas para cambiar de discurso. El banco central ya ha comprado más de US$2 billones (millones de millones) de bonos hipotecarios y bonos del Tesoro. Las compras tienen por meta mantener bajas las tasas de interés reduciendo la oferta de valores en manos privadas y empujar los inversionistas a sectores como las acciones para alentar los negocios y los consumidores. El presidente de la Fed, Ben Bernanke, indicó en abril que el obstáculo para una mayor "relajación cuantitativa", como se la conoce, es muy alta y los funcionarios de la Fed no han hecho nada para indicar que la previsión de Bernanke haya cambiado conforme los datos económicos han empeorado en semanas recientes. En una conferencia de prensa en abril, Bernanke dijo que las recompensas que vendrían con compras adicionales se habían vuelto poco atractivas. "No está claro que podamos conseguir mejoras sustanciales en (el empleo) sin algún riesgo adicional de inflación", dijo. En comentarios el miércoles, la presidenta de la Fed de Cleveland, Sandra Pianalto, dijo que la actual postura de la Fed era apropiada y agregó que la recuperación probablemente continuaría, aun cuando el crecimiento "puede ser frustrantemente lento a veces". Bernanke ha argumentado que las anteriores compras de bonos han funcionado, pero ha tenido un costo político para la Fed. Los críticos en el Congreso y el exterior dicen que la Fed está atizando la inflación en todo el mundo. "No quieren hacer una tercera relajación cuantitativa", dijo Vincent Reinhart, economista que previamente dirigía la influyente división de asuntos monetarios de la Fed. La última ronda de relajación cuantitativa, que representará US$600.000 millones en compras de bonos, concluirá a finales de junio. Un impulso por parte del Congreso, mediante gasto de déficit adicional, también parece improbable. Los republicanos han preparado una agenda basada en reducción de gastos y probablemente serían renuentes a apoyar nuevos intentos por estimular el crecimiento con política fiscal. Nuevas reducciones de impuestos también encararían una difícil recepción, dada la actual atención de Washington en reducir el déficit de largo plazo. "No creemos que sea para nada probable, pero las cosas podrían cambiar", dijo Michael Pond, estratega de bonos de Barclays Capital, sobre las probabilidades de otra ronda de relajación. "Si el crecimiento se modera muy por debajo de su tendencia y además de eso hay una merma de la inflación y las expectativas de la inflación, es ciertamente posible. En este momento no es un asunto que esté sobre la mesa". Aunque estas palabras las pronunciaba antes de conocer los desastrosos datos de empleo de mayo.


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