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Sociedad 1/3

Santiago Niño Becerra - Jueves, 11 de Mayo

El Gobierno del reino dice que España se está recuperando, que ha vuelto el crecimiento, y bastantes instituciones internacionales lo avalan. Ya, la deuda continúa siendo elevada y el déficit hay que reducirlo sin distraerse, pero las cosas van bien. Y la oposición –toda– o no dice nada al respecto o dice muy, muy poco.

Y luego, y es sólo un ejemplo, nos encontramos con esto:  http://ctxt.es/es/20170503/Firmas/12481/Pobreza-Espana-exclusion-ingresos-carencia.htm

Es un tema de pobreza, y de desigualdad, ya, pero si sólo (!) fuese eso ni tan mal, bastaría con poner en marcha políticas económicas que revirtiesen la situación, pero tal cosa no está sucediendo en ningún país, y menos en España. ¿El motivo? La redistribución de la riqueza no se lleva, no está de moda porque … no es necesaria.

Los diferentes países denominados desarrollados –en los demás se pueden imaginar– se están dirigiendo hacia una situación escindida: los-que-si; los-que-si-dependiendo-del-momento; y los-que-no. En medio nada. Es la Sociedad 1/3, si.

Los-que-si: quienes están seguros, por patrimonio, por familia, por profesión. Se sienten independientes y por encima de las circunstancias y han notado y están notando la crisis por las noticias, porque a su alrededor nada ha cambiado. Y así, están convencidos, van a continuar las cosas para ellos.

Los-que-si-dependiendo-del-momento: tiene un empleo, pero no saben que sucederá mañana con él; creen que seguirá ‘su empresa’, o, si son autónomos, que continuarán desempeñando las tareas para las que les contratan, o, si son temporales pero van encadenando contratos sin pausa, que esa situación se perpetuará; que su salario o sus ganancias no menguarán. Desean creer, porque necesitan creerlo, que la crisis ya ha finalizado, pero en su fuero interno …

Los-que-no: están desempleados, o tienen contratos esporádicos a tiempo parcial con muy escasas horas, o temporales estacionales; y así llevan durante un largo período, muy largo. Su remuneración es baja o muy baja; precisan de ayudas, de subsidios, muchos de entidades como Cáritas.

Bien, pues esta distribución va a continuar porque ya no interesa que cambie. Se está perdiendo la conciencia de clase porque ‘los otros’ ya no tienen fuerza para reivindicar nada porque, o no son necesarios o lo son de forma marginal. Ni los políticos ni los sindicatos les necesitan porque las decisiones son tomadas por gentes que non elegidas depositando papeles con sus nombres en cajas de cristal. Productivamente la tecnología les está sustituyendo, barriendo, aceleradamente; algo que va a ir a más e incluyendo a un mayor número de los-que-si-dependiendo-del-momento porque su momento habrá acabado.

Pero nos están diciendo que la crisis ya ha finalizado, que la recuperación va a todo tren. No se lo crean. En un país, zona, área, en la que sucedan cosas como las expuestas en el texto adjunto no se ha recuperado de nada, en absoluto, ni se va a recuperar, que es lo más peor que nos está dejando esta crisis; porque la redistribución ya no es necesaria porque cada vez menos población lo es. Aunque se diga otra cosa, porque aún conviene decir otra cosa; hasta que de igual.

@sninobecerra

Santiago Niño-Becerra. Catedrático de Estructura Económica. IQS School of Management. Universidad Ramon Llull.




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